Sileno
En la mitología griega, Sileno (en griego Σειληνός o Σιληνός) es, en un sentido concreto, el nombre de un personaje que pasaba por haber educado a Dioniso[1][2] y, en un sentido general, el nombre genérico que se da a los sátiros llegados a la vejez.[3][4] Sileno, que era preceptor de Dioniso, actuaba como su consejero e instructor, y contribuyó en gran manera a la fama del dios del vino.[2] Aunque Sileno[5] y Silvano[6] comparten afinidades conceptuales,[7] no están relacionados etimológica ni históricamente.[8]
Sileno poseía una gran sabiduría y tenía poderes proféticos[9] pero cuando estaba borracho y dormido, quedaba a merced de los mortales, que podían obligarlo a profetizar.[10] Se le describe como un anciano jovial, calvo, de nariz chata y prominente vientre, tan abultado como el odre de vino que siempre lo acompaña, casi siempre en estado de embriaguez. Como no puede confiar en sus propias piernas, suele montar en un asno.[11] En su comitiva se encuentran otros sátiros y satiriscos (sátiros efebos).[12]
Mitología
[editar]En Eurípides
[editar]En un drama satírico de Eurípides[13] se dice que Sileno es un anciano sátiro y viejo servidor de Baco que vive atrapado en la isla del Etna, donde los cíclopes dominan y esclavizan a todos los extranjeros. Él mismo sirve a Polifemo, realizando tareas domésticas y cuidando los rebaños, mientras lamenta su separación de Baco y de la libertad, recordando los tiempos de fiesta y danza en honor al dios.[14]
Sileno actúa como intermediario entre Odiseo y el cíclope, explicando a los griegos la vida brutal que llevan los forasteros y describiendo con detalle la crueldad y los hábitos del monstruo. Aunque viejo y sumiso, demuestra astucia y pragmatismo: acepta el vino que Odiseo le ofrece a cambio de corderos y quesos, y contribuye indirectamente al plan de Odiseo para cegar a Polifemo, ya que su cooperación permite que los hombres obtengan provisiones y puedan ejecutar su estratagema.[14]
Sileno contaba —aunque puede que lo soñase— que ayudó a Dioniso durante la Gigantomaquia, matando al gigante Encélado.[14] Eratóstenes cuenta que Dioniso, Hefesto, los sátiros y los silenos llegaron montados en asnos. Como no estaban lejos del enemigo, los asnos se asustaron y, uno tras otro, lanzaron un rebuzno como los gigantes nunca habían oído. Ante el ruido, los enemigos huyeron precipitadamente y así fueron derrotados.[15]
En Ovidio
[editar]El rey Midas, discípulo de Dioniso, recibe un día al anciano Sileno, quien había sido capturado por unos aldeanos frigios mientras deambulaba tambaleante por la bebida. Reconociendo a su viejo aliado y maestro de sacrificios, Midas lo hospeda con gran alegría durante diez días y diez noches, celebrando festines y honrando al anciano. Dioniso, agradecido por la hospitalidad de Midas, le concede un deseo. Midas pide entonces que todo lo que toque se transforme en oro. Pronto descubre que este don, lejos de ser un beneficio, se convierte en un castigo: los alimentos y bebidas se convierten en oro al tocarlos, impidiéndole comer o beber, y hasta el contacto con los objetos cotidianos le causa dolor y desesperación.[16]
Algunos dicen que cuando el Padre Líbero estaba conduciendo su ejército hacia la India, Sileno se extravió. Midas lo entretuvo de manera magnánima, y además lo condujo de nuevo hacia la comitiva de Líbero.[17] Otros que Sileno había sido capturado por dos pastores, a los que obsequió con historias asombrosas.[18] Sea lo que fuere se dice que Sileno había compartido con Midas una filosofía pesimista: que lo mejor para un hombre es no nacer, y que si nacía, debía morir lo más pronto posible.[19][20]
Otros episodios
[editar]Se dice que, al igual que Dioniso, Sileno nació en Nisa[21] o bien era el rey de Nisa.[22] Se le menciona junto con Marsias y Olimpo como inventor de la flauta, instrumento que a menudo se le ve tocando,[23] y hay un tipo especial de danza que lleva su nombre, el sileno, mientras que a él mismo se le designa como el bailarín.[24] Tenía un templo en Élide, en donde había esculpida una imagen de Mete («Ebriedad») escanciando vino a Sileno.[25]
Ascendencia, descendencia y amoríos
[editar]Sileno no tiene una ascendencia definida. Sileno suele considerarse hijo de Hermes, como sucede con la mayoría de los sátiros,[26] pero en otras tradiciones se le hace hijo simplemente de una ninfa,[27] o de Pan y una ninfa,[28] o se le llama hijo de doble naturaleza nacido de la tierra.[29] Otros dicen que Sileno fue criado en el monte de Malea, habitaba en Pírrico —el autor lo identifica con Pírrico, uno de los curetes— y su esposa fue una tal Nais, Naíde[30] o Naya.[31]
«También el anciano Sileno, empuñando la férula, se había pertrechado para la guerra, el hijo de doble naturaleza de la tierra, de bella cornamenta. Traía consigo a sus tres hijos en comitiva, pues Astreo se puso las armas, Marón llegó a continuación y Leneo les seguía hacia el tumulto de la expedición. Todos sostenían las manos de su padre, de montés errar, con un bastón, ese compañero de la vejez. Como le faltaran las fuerzas al anciano, su cuerpo entorpecido se sostenía gracias a un báculo florido de vid, pues contaba ya a su edad con muchos años, y de ellos había surgido la vivaz estirpe de los sátiros, de ambigua apariencia».[32]
El centauro Folo era hijo de Sileno y de una de las ninfas melias,[33] pero otros alegan que a orillas del lago Ascanio vivía Dolión, el hijo de Sileno y Melia.[34] Propercio parece insinuar que Sileno fue el padre de las estirpes colectivas de los silenos y la hamadríades.[35] Otros lo imaginan como el procreador de los sátiros[36] o incluso de Estáfilo.[37] A Sileno también se le atribuye un amorío con Polifemo.[38] Incluso Clemente dice que entre los arcadios el quinto Apolo era hijo de Sileno y se le conocía como Nomio («agreste»).[39]
Paposileno
[editar]Utilizado como nombre genérico, los silenos son los sátiros viejos, también llamados paposilenos, por oposición a los sátiros jóvenes del cortejo de Dioniso (tíaso). Aparecen en los dramas satíricos.[40]
- Actor como paposileno, siglo I, Antikensammlung de Berlín.
Los silenos
[editar]Como ya se ha dicho, el término genérico ‘sileno’ describe simplemente a un sátiro anciano.[3] A los hijos de Sileno, en la poesía, se les llaman «sátiros cornudos»,[32] o simplemente «silenos».[41] Los silenos, en cuanto al arte, fueron modificando sus características con el paso del tiempo. En cerámicas áticas del siglo VI a.C. se muestran sátiros con rasgos equinos muy marcados. En esta etapa los silenos y los sátiros no están claramente diferenciados. Muchos estudiosos sostienen que los primeros sátiros eran más “equinos” que caprinos. Esta característica los asocia con los hipotanes, seres similares a los centauros.[42] En época clásica ya aparece la figura del sileno anciano, jefe de los sátiros y una figura asociada al drama satírico. Se trata del paposileno (Παποσιληνός, ‘abuelo sileno’).[40]
Plinio habla de representaciones artísticas de silenos con rasgos equinos[43] y los describe como barrigudos, de nariz grande, feos y ancianos, reflejando la sabiduría detrás de un aspecto grotesco.[44] Vitruvio describe características de estatuas de silenos para teatro y arte decorativo.[45] En época romana el término “sileno” puede usarse casi como sinónimo de sátiro. Se asimilan a faunos y en el arte decorativo aparecen como figuras báquicas ornamentales.[46]
En época helenística aparece el atributo del sileno borracho y filósofo. Se consideraba que Sócrates se asemejaba a un sileno.[47] Tanto es así, que en el museo del Louvre se conserva un famoso busto en el que se le representa con estas características.[48] Algunos especialistas plantean la hipótesis de que el origen de las leyendas sobre silenos, faunos y ninfas sea el recuerdo de encuentros con antiguos homínidos.[49]
Se dice que el arte de mezclar el agua con vino fue creador por Estáfilo, hijo de Sileno.[37] En época tardía se dijo que Fauno fue padre de los geniecillos de los bosques: faunos, sátiros, panes y silvanos.[50] Nono, en cambio, nos habla de las tribus que acompañaros a Baco en su campaña contra los indios: «los velludos sátiros, sangre de la estirpe de los centauros y la antigua falange de los silenos, con sus hirsutas piernas, y las tropas de basárides coribántides».[51]
Alusiones literarias
[editar]Y más, que no tendré a deshonra la tal caballería, porque me acuerdo haber leído que aquel buen viejo Sileno, ayo y pedagogo del alegre dios de la risa, cuando entró en la ciudad de las cien puertas iba, muy a su placer, caballero sobre un muy hermoso asno.Cervantes: Don Quijote de la Mancha, 1ª parte, cap. 15.
Y guárdense no les suceda a los tales lo que al asno de Sileno que puso Júpiter entre las estrellasQuevedo: prólogo de Sueños y discursos, obra conocida también como Los sueños.
[...] también le habló del verano, cuando los bosques eran verdes y el viejo Sileno montado en su rechoncho asno acostumbraba a visitarlos.
Para hacer el elogio de Sócrates, amigos míos, me valdré de comparaciones. Sócrates creerá quizá que yo intento hacer reír, pero mis imágenes tendrán por objeto la verdad y no la burla. Por lo pronto digo, que Sócrates se parece a esos silenos que se ven expuestos en los talleres de los estatuarios, y que los artistas representan con una flauta o caramillo en la mano.
El elogio de la locura, según continuó él, se elevaba a filosofía, y la filosofía misma llega a ser joven, y, cogiendo la alocada música del placer, uno debe imaginar que lleva puesto su traje manchado de vino y coronado de hiedra, bailando como un bacante sobre las colinas de la vida y burlándose del lento Sileno por su sobriedad.Oscar Wilde en El retrato de Dorian Gray, cap. 3.
Y el rostro del siglo -el rostro del siglo XX, del siglo de la confusión de las edades, aparecía dudoso tal un Sileno.Witold Gombrowicz en "Ferdydurke", cap. 9.
Iconografía
[editar]Sileno ebrio es una tipología de esculturas de la Antigüedad basada en un original de época helenística. La composición está basada en el Sátiro escanciando[52] de Praxíteles. En el Foro romano hubo una estatua similar, que se conocía como Marsias o Sileno.
- Estatua de Sileno del Museo Arqueológico de Atenas, ca. 540-530 a. C.
- Tetradracma de Naxos, con la figura de Sileno sosteniendo un kantharos, ca. 461-450 a. C.
- Antefija etrusca con la cabeza de Sileno, siglo IV a. C.
- Stamnos etrusco decorado con la representación de Sileno ebrio acompañado por dos jóvenes, ca. 300 a. C.
- Estatuilla de bronce de Papposilenus tocando un aulos, periodo helenístico.
- Litra de plata de Sicilia, con el rostro de Sileno.
- Sileno ebrio, copia romana del siglo II, en mármol de Paros, conservada en el Museo del Louvre.
- Mosaico romano con Sileno llevado a su burro.
- Detalle de un fresco de la Villa de los Misterios de Pompeya, que representa a Sileno sosteniendo una lira, ca. 50 a. C.
- Relieve procedente del Latium, que representa a Sileno y Eros, comienzos del siglo I.
- Detalle de un sarcófago romano del siglo II.
- Bajorrelieve funerario romano, Museo regional renano Tréveris.
- Sileno llevando a Dionisio niño, copia de un original de la escuela de Lisipo, Museos Vaticanos.
Las representaciones pictóricas modernas del tema incluyen obras de Ribera, Rubens[56] y Van Dyck; más alejados temáticamente, La bacanal de Tiziano o Los borrachos de Velázquez.
- Las desventuras de Sileno, de Piero di Cosimo, ca. 1500, Fogg Art Museum.
- El descubrimiento de la miel, de la misma serie que el anterior.
- Rubens, 1616-1617, Alte Pinakothek.
- Van Dyck, ca. 1620, National Gallery (Londres)
- Van Dyck
- Sileno y bacantes, o Flora, Sileno y Céfiro, de Jacob Jordaens.
- Triunfo de Sileno, de Gerrit van Honthorst, ca. 1623-1630, Palais des beaux-arts de Lille.
- Ribera, 1626, Museo de Capodimonte.
;Edad Contemporánea
- Triunfo de Sileno, de Jules Dalou, 1898, Jardines de Luxemburgo.
- Viejo sileno sobre un asno, de Ker-Xavier Roussel, 1925-1927, Musée d'Orsay.
Véase también
[editar]Nots y referencias
[editar]- MARCH, Jenny: Cassell's Dictionary Of Classical Mythology. Londres. 1999. ISBN 0-304-35161-X
- Cassell: editorial británica fundada en 1848 por John Cassell (1817 - 1865).
- ↑ Boccaccio: Genealogia deorum gentilium, V, 25
- 1 2 Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV, 14
- 1 2 Escolio a Nicandro: Alexipharmaca, línea 31
- ↑ Himno órfico, 53, 1
- ↑ La etimología exacta de Sileno es incierta. Pudiera provenir de σεῖλον (seîlon), esto es, “vagabundo” o “natural del bosque”. O bien de selēnē (“luna”) de manera hipotética, pero no hay consenso.
- ↑ Festo (De verborum significatu) explica la etimología de Silvano derivada de silva, “bosque”. Varrón (De lingua latina V, 44) comenta sobre el origen de nombres latinos vinculados a la naturaleza, incluyendo Silvano.
- ↑ Sileno (griego) y Silvano (romano) compartían ámbito conceptual: ambos representaban lo salvaje, lo rústico y lo relacionado con la naturaleza y la vida campestre. No obstante, en nigún texto se comparan ambas figuras. Sí se observa que en la literatura y mitografía romana se equiparan funcionalmente con otras deidades naturales como Pan o Fauno. Así, los clásicos los ubican en la misma familia conceptual de divinidades de la naturaleza.
- ↑ Walter Burkert: Greek Religion (1985), p. 82-83 – Señala la analogía entre Sileno, sátiros y Silvano como espíritus del bosque y la rusticidad, aunque con raíces lingüísticas diferentes. Karl Kerenyi: The Gods of the Greeks (1951), pp. 216-218 – Explica la evolución de Sileno de anciano rústico a acompañante de Dioniso y la conexión temática con los dioses forestales romanos. H. J. Rose: A Handbook of Greek Mythology (1928), pp. 223-224 – Define la distinción etimológica y cultural: Σειληνός ≠ Silvanus, pero ambos comparten atributos de naturaleza salvaje y bosques.
- ↑ Claudio Eliano: Varia Historia III, 18; Virgilio: Églogas VI, 31
- ↑ Claudio Eliano: Varia Historia III, 18; Filóstrato: Imágenes I, 22, Vida de Apolonio de Tiana VI, 27; Ovidio: Las metamorfosis XI, 91
- ↑ Ovidio: Fastos I, 399, III, 749
- ↑ Virgilio: Églogas VI, 13; Luciano: Diálogos de los dioses, 4
- ↑ Los elementos cómicos de la historia son, básicamente, una versión teatral del libro IX de la Odisea de Homero. Sileno se refiere a los sátiros como sus hijos durante la obra.
- 1 2 3 Eurípides: El Cíclope, passim
- ↑ De Astronomica II, 23 (Cáncer)
- ↑ Ovidio: Las metamorfosis, XI (90–193)
- ↑ Higino: Fabulae 191
- ↑ Virgilio: Églogas VI: dos pastores (Cromis y Mnásilo) capturan a Sileno dormido; este canta relatos cosmogónicos y mitológicos asombrosos.
- ↑ Plutarco: Consolación a Apolonio 27 (Moralia 115b–e)
- ↑ Cicerón: Tusculanae Disputationes I.48
- ↑ Catulo, 64, 253
- ↑ Diodoro Sículo: Biblioteca histórica III, 72
- ↑ Estrabón: Geografía X, 470
- ↑ Anacreonte odas 38, verso 11; Pausanias: Descripción de Grecia III 25, 2; Luciano de Samosata: Icaromenippus, 27
- ↑ Pausanias: Descripción de Grecia VI 24, 8
- ↑ Servio: Sobre las Églogas de Virgilio, VI, 13
- ↑ Eliano: Varia Historia 3, 18
- ↑ Porfirio: Vida de Pitágoras, 16
- ↑ Nono: Dionisíacas, XIV, 97, XXIX, 262
- ↑ Pausanias: Descripción de Grecia III 25, 2
- ↑ Pausanias: Descripción de Grecia III 25, 4
- 1 2 Nono: Dionisíacas 14, 96
- ↑ Pseudo-Apolodoro: Biblioteca mitológica II 5, 4
- ↑ Estrabón: Geografía XII 4, 8
- ↑ Propercio II 3, 2
- ↑ Ovidio: Fastos 3, 736
- 1 2 Plinio: Historia natural 7, 199
- ↑ Eurípides: El cíclope 580—585
- ↑ Clemente de Alejandría: Protréptico § 2.20
- 1 2 El término Παποσιληνός (Paposilēnós) no es frecuente en la literatura clásica, pero sí aparece en contextos epigráficos y sobre todo en tradición iconográfica helenística y romana. Como referencias tenemos a Hesiquio de Alejandría, voz «paposileno», y también el LIMC (Lexicon Iconographicum Mythologiae Classicae), s.v. «Silenos».
- ↑ Estrabón: Geografía X 3, 10
- ↑ El término “hipotanes” como categoría específica surge en estudios modernos sobre iconografía griega y romana. Los hipotanes fueron mencionados por primera vez en el libro de Los viajes de Mandeville (1357) y se dice que estos centauros a veces viven en la tierra y a veces en el agua.
- ↑ Plinio el Viejo: Historia Natural 34.12
- ↑ Plinio el Viejo: Historia Natural 35, 36
- ↑ Vitruvio: De Architectura 7.3.1
- ↑ Pausanias: Descripción de Grecia III 25, 2. Representaciones escultóricas abundantes en villas romanas.
- ↑ Platón: El banquete, 215a
- ↑ El museo del Louvre conserva el busto del “Sócrates sileno” (copia romana de época imperial basada en un original griego, estilo siglo IV–III a.C.).
- ↑ Joseph Campbell: The Masks of God (1959). Propone que muchas figuras míticas, incluidos silenos, podrían originarse en memorias de homínidos o encuentros con animales salvajes.
- ↑ Boccaccio: Genealogia deorum gentilium, VIII, 11
- ↑ Nono de Panópolis: Dionisíacas XIII, 40—45
- ↑ Categoría en Commons - Ficha en el Getty - Erik Tisser y Jens Daehner, A Pouring Satyr from Castel Gandolfo: History and Conservation
- ↑ Ficha en Treccani
- ↑ Singular fulcrum Real Academia Española. «fulcro». Diccionario de la lengua española (23.ª edición). Recuperadas dos piezas de bronce de época romana - Se trata de dos cabezas de mula que formarían parte de la decoración de una cama utilizada en banquetes romanos, los cuales han sido encontrados en el solar del Antiguo Cuartel de la Guardia Civil (Diari Més, Tarragona, 28/04/2017): "... lectus tricliniaris, una cama utilizada en los grandes banquetes romanos. La estructura de estas camas era de madera y tenía dos respaldos en los extremos en forma de cojín ondulado, denominados fulcra, y una armagula rectangular formada por travesaños de madera conectados a una parrilla de listones o tiras de cuero que sustentaban el colchón y los cojines. Las cuatro patas iban acopladas a los cuatro travesaños de la cama. La decoración de los fulcra seguía la silueta del respaldo con una estructura de bronce."
- ↑ wikt:poinçon - wikt:appliqué
- ↑ Drunken Silenus supported by Satyrs (c1620), Rubens's (studio) en The Guardian. Larry Keith, The Rubens Studio and the 'Drunken Silenus supported by Satyrs' en National Gallery.
Enlaces externos
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Wikimedia Commons alberga una categoría multimedia sobre Sileno.
- Himnos órficos 53: A Sileno, el sátiro, y a las sacerdotisas de Dioniso.
- Texto inglés en el sitio Theoi; trad. de 1792 de Thomas Taylor.
- Thomas Taylor (1758 - 1835): neoplatónico inglés, el primero en traducir a su idioma las obras de Platón, las de Aristóteles y los fragmentos órficos.
- Texto inglés: otra edición, en el sitio Sacred Texts.
- https://books.google.com.co/books?isbn=8400078837
- Texto inglés en el sitio Theoi; trad. de 1792 de Thomas Taylor.
- JIMÉNEZ JUSTICIA, Lorena: El prólogo del Cíclope de Eurípides, en Tycho. Revista de Iniciación en la Investigación del teatro clásico grecolatino y su tradición, ISSN: 2340-6682, 2015, núm. 3, pp. 25-38. Universidad de Almería.
- Texto, en PDF, en el sitio de la Universidad de Valencia.
- Imágenes de Sileno, en el sitio del Instituto Warburg.
- Sileno, en el sitio del Proyecto Perseus.