Razón individual de los toros qne, en dos tardes, se han de lidiar en esta Plaza Mayor, en obsequio á la augusta procla- mación de Su Majestad don Felipe V.
Al principio concedió Amat permiso para que los domingos días festivos, martes y jueves, pudiese el empresario lidiar ga- llos; pero en 1786, y por real cédula que vino de España, se hizo extensiva la licencia á los sábados.
En este Concilio se declaró que las funciones de toros son muy desagradables a Dios, y que si algún cristiano hiciese voto de correr o
lidiar toros no estaba obligado a cumplirlo.
Mariano José de Larra
No había mucho que la nobleza, celosa del alto honor de morir en las astas de un animal, no permitía que plebeyo alguno le disputase la menor parte, e inmediatamente se desdeña de
lidiar con las fieras, hasta el punto de declarar infame al que va a sucederle en tan arriesgada diversión.
Mariano José de Larra
Todo el campo, lleno de hombres y caballos, resplandecía con el lucir del bronce; y la tierra retumbaba debajo de los pies de los guerreros que a
lidiar salían.
Homero
¡Carlos!, mis hijos murieron ¡ay!, no mueran sin venganza; que si vencer los fuertes no pudieron, lidiar al menos y morir supieron».
4 Y adoraron al dragón que había dado la potestad á la bestia, y adoraron á la bestia, diciendo: ¿Quién es semejante á la bestia, y quién podrá lidiar con ella?
Y también os lo digo, Alteza, porque habréis de lidiar durante vuestra vida, que para bien de todos os deseo larga y colmada de aciertos, con los tres embates que siempre se arrancan y siempre se estrellan contra el alma de los elegidos: el hombre impaciente, el del tiempo inclemente y el de la circunstancia desaforada e hiriente.
La naturaleza y sus aspectos influyen profundamente en la mente humana: cuidar las mansas ovejas en la loma verdante inspira ideas de paz bucólica y de patriarcal tranquilidad al gaucho más bravío; lidiar, al contrario, en los pajonales, con el ganado arisco; rozarse, a cada rato, con pura gente de avería; disputar a la inundación, durante meses, las haciendas amenazadas de muerte, flacas, hambrientas, acaba por exacerbar al hombre más sufrido y más paciente.
La rapidez de su marcha había ocultado su venida a la mayor parte de las naciones de su tránsito, de modo que hasta entonces sólo había tenido que
lidiar con los indios arbacos; mas al bajar al río de San Pedro se encontró con el porfiado Guaycapuro, que le presentó la batalla con más de ocho mil indios teques, tarmas y mariches, apostados en todos los desfiladeros de la montaña.
Andrés Bello
Venido m’ es deliçio de tierras d’alent mar; entraré en las armas, non lo podré dexar; mis fijas & mi mugier verme an lidiar, en estas tierras agenas verán las moradas cómmo se fazen, ¡afarto verán por los ojos cómmo se gana el pan!» Su mugier & sus fijas subiólas al alcáçar, alçavan los ojos, tiendas vieron fincadas: «¿Qu’ es esto, Çid?
Direvos de los cavalleros que levaron el menssaje: al ora que lo sopo Mío Çid el de Bivar plógol’ de coraçón & tornos’ a alegrar, de la su boca conpeçó de fablar: «¡Qui buen mandadero enbía tal deve sperar» Tú, Munno Gustioz & Pero Vermúez delant e Martín Antolínez un burgalés leal, el obispo don Jerónimo coronado de prestar, cavalguedes con çiento guisados pora huebos de lidiar; por Sancta María vos vayades passar, vayades a Molina que yaze más adelant, tiénela Avengalvón mío amigo es de paz con otros çiento cavalleros bien vos conssigrá; hid pora Medina quanto lo pudiéredes far; mi mugier & mis fijas con Minaya Álbar Ffánnez así commo a mí dixieron hi los podredes falar, con grand ondra aduzídmelas delant.