Tampoco necesita desembolsar de forma inmediata el capital social, y además se consigue una confidencialidad en la titularidad de los socios.
En suma, todos los bancos centrales nacionales (BCN) de los Estados miembros de la Unión Europa participan en el capital del BCE. Los BCN no pertenecientes a la zona del euro deben desembolsar solo un pequeño porcentaje.
Estos últimos, fueron condenados por ruido y pendencia contra Juan Calderón Guevara siendo la pena de seis años de destierro y teniendo que desembolsar 600 maravedíes.
En total, el club deberá suscribir y desembolsar un capital social mínimo de 2.240.059 euros antes del 29 de julio si quiere seguir compitiendo en la Liga Adelante.
Tras un excelente desempeño en la Copa Libertadores de 2014, siendo campeón y formando parte del 11 ideal elegido por la Conmebol, Gentiletti sería comprado por la Lazio, que decidió desembolsar 2,5 millones de dólares para pagar la clausula de rescisión existente en el contrato del jugador (que vencía en junio 2015) e incorporarlo inmediatamente tras la final de la Copa Libertadores.
Por otro lado, el dividendo pasivo es el crédito que ostenta la sociedad mercantil frente al socio, por la parte del capital social que suscribió y que se comprometió a desembolsar.
En el año 2000 fue traspasado al Hellas Verona FC, en donde marcó 12 goles en la Liga italiana, una cifra que llevó al Parma FC a desembolsar por él 10 millones de euros para hacerse con sus servicios.
Por tal motivo, los meses de febrero y marzo de 2007 fueron muy traumáticos tanto para las empresas (que tuvieron que desembolsar un estimado de $900 millones) como para los centros de investigación y universidades (que tuvieron que formular centenares de proyectos para ofrecer al sector industrial), todo esto sin previo acuerdo y sin previa experiencia.
Por medio de la ley secreta n.° 11.266 sancionada en 1923 se dictaba la compra de material de artillería antiaérea y municiones por un valor de 33.000.000, mientras que se establecía desembolsar 19.000.000 para lo relativo a equipamiento de infantería...
Don Cesáreo, como era conocido en su época de gerente de los Almacenes El Encanto, decidió abandonar estos en 1929 lo que además de suponer un problema de tesorería para la empresa, que tuvo que desembolsar un millón y medio de pesos como bono acumulado por César Rodríguez, le permitió no verse afectado por el crack bursatil de ese año, que si afectó en cierta medida a la empresa por las inversiones que había realizado.
Entre los requisitos que puso el Gobierno Nacional al Distrito para desembolsar el dinero, se encuentran nombrar a “un gerente de talla mundial” y tener el 30 por ciento de financiación de Bogotá “bancable".
Por tanto, vendiendo esta mercancía por su valor, por dieciocho chelines, el capitalista obtendrá un valor de tres chelines, sin desembolsar ningún equivalente a cambio de él.