De tu alto rango la agregia vestidura rota en jirones, por la charca impura llevar, de sangre y fango, yo te miré, y aún dura en mí el trémulo horror.
Es triste, después de haber bebido en el purísimo manantial bajar a la fétida charca en que se abrevan los fariseos y los temibles asnos de nuestra época.
–Pues eso es, querido Augusto, que tu repuesto de amor dormía inerte en el fondo de tu alma, sin tener donde meterse; llegó Eugenia, la pianista, te sacudió y remejió con sus ojos esa charca en que tu amor dormía: se despertó este, brotó de ella, y como es tan grande se extiende a todas partes.
¡Quién volvería a sorprenderla, a engañarla; quién se acercaría a ella sin llevar su merecido! Los pies, calzados toscamente, resbalaron de pronto sobre la vítrea superficie de una
charca.
Emilia Pardo Bazán
Y alargando al hijo del párroco la flauta tallada del sauce de la
charca, con voz clara y sonora anunció a la concurrencia que el preceptor de la casa los obsequiaría con un solo de flauta.
Hans Christian Andersen
Marchemos mirando a todas partes con ayuda de las linternas, no caigamos por falta de precaución en algún lazo. UN NIÑO: (Que lleva una linterna para iluminar la marcha de los viejos.) Padre, padre, cuidado con esa charca.
Ya era hora de salir de allí, pues la charca se iba llenando más y más de los pájaros y animales que habían caído en ella: había un pato y un dodo, un loro y un aguilucho y otras curiosas criaturas.
El pobre valenciano, al plantar el arroz encorvándose sobre la
charca, sentía en lo mejor de su trabajo algo que le acariciaba por cerca la espalda, y al volverse tropezaba con el morro del dragón, que se abría y se abría como si la boca le llegase hasta la cola, y ¡zas!
Vicente Blasco Ibáñez
¡Hurra, cosacos del desierto! ¡Hurra! La Europa os brinda espléndido botín, sangrienta
charca sus campiñas sean, de los grajos su ejército festín.
José de Espronceda
El cuerpo de éste se estremeció; y apagose de súbito el pálido brillo de sus ojos. Quedaron formando cruz acostados sobre la misma
charca, que Canelón olfateaba de vez en cuando entre hondos lamentos.
Eduardo Acevedo Díaz
Repetid esta página tantas veces como días tiene el año y tendréis una exacta idea de la primera parte de mi historia. La inalterable serenidad de mi vida se ha turbado como el agua de una
charca a la que arrojar una piedra.
Gustavo Adolfo Bécquer
Dize el curaca prencipal: “Quirquiscatan mallco uirquim capacomi ” desde Cauina, Quispi Llacta, Poma Canchi, Cana, Pacaxi, Charca, Choquiuito, Chuquiyapo y todo Hatun Colla, Uro Colla.