Lisboa, Antonio Craesbeeck de Mello, 1674: Historia de la India, 1538-1581 Lisboa, ibid, 1675: Historia de la India durante el dominio castellano (1581-1640) .
Europa Portuguesa. 3 tomos: Lisboa, Antonio Craesbeeck de Mello, 1678: El diluvio universal a Portugal con el rey mismo. Lisboa, Ibid, 1679: Gobierno del conde D.
Y no contenta con esto, mandó llamar a un patrón de una nave flamenca, que estaba para partirse otro día a Francia, a sólo tomar en algún puerto della testimonio para poder entrar en España, a título de partir de Francia y no de Inglaterra; al cual pidió encarecidamente llevase en su nave a Isabela y a sus padres, y con toda seguridad y buen tratamiento los pusiese en un puerto de España, el primero a donde llegase. El patrón que deseaba contentar a la reina, dijo, que sí haría, y que los pondría en
Lisboa, Cádiz o Sevilla.
Miguel de Cervantes Saavedra
La emperatriz de Alemania, de España la augusta reina, hermosa entre las hermosas, discreta entre las discretas; la gentil, fresca, radiante y embalsamada azucena, que dio a Toledo
Lisboa, de paz y dominio prenda, en vez del trono del mundo, do el mundo la reverencia, yace en el doliente lecho, de nuestra humana flaqueza agotando las angustias, apurando las miserias, deslumbrada la hermosura, trastornada la cabeza: flor lozana que al impulso del cierzo se troncha y seca, astro a quien apaga y hunde del Creador la omnipotencia.
Ángel de Saavedra
Según Acisclo que, por razón de empleo, hace y deshace del archivo de la municipalidad de Lima, don Juan de la Cueva y Campuzano, consiliario perpetuo de la Inquisición y guarda mayor de montes y plantíos de la ciudad de los reyes, desempeñaba en 1834, entre otros mercantiles, el cargo de tesorero de la riquísima archicofradía de la Virgen de la O; y añade el chistoso biógrafo que un día anocheció y no amaneció en Lima, fugándose más redondo que la O de que era tesorero. Doscientos mil duros mal contados se evaporaron con su señoría, que no paró hasta
Lisboa.
Ricardo Palma
Se hallan como el desdichado que en pobre lecho despierta, cuando soñaba que un trono era poco a su grandeza, pues de un obscuro piloto volviendo a entrar en la esfera el genovés, abatido, les refiere su pobreza: que no han querido ayudarle ni su patria ni Venecia; que la corte de
Lisboa se burla de sus propuestas; que los sabios no le entienden, que los ricos le desprecian, que los nobles no le escuchan, que el vulgo le vilipendia.
Ángel de Saavedra
Trató á sus súbditos con suma prudencia y discreción, sin hacer entre ellos otra diferencia, que la que pedia el mérito de cada uno. Concluido el tiempo de su Provincialato, se vió precisado á residir en Lisboa.
; en la vida de este Venerable escrita doctamente por el Licenciado Luis Muñoz, Ministro del Consejo de Hacienda; y en la obra intitulada Scriptores Ordinis Praedicatorum, escrita por los PP. Quetif y Echard. Murió en el Convento de Santo Domingo de Lisboa el dia 31 de Diciembre de 1588.
En el siglo XVII, el pueblo de Lisboa despedazó a Vasconcelos, el Sartorius del virrey español en Portugal, lo mismo que hizo el de Barcelona con Santa Coloma, favorito de Felipe IV.
Consigue al fin del Rey la jornada á Inglaterra: hace el Marques un plan exactísimo y bien combinado, y quando preparaba en Lisboa el vasto armamento de esta poderosa Armada llamada la Invencible, terminó sus días en aquella Ciudad en 8 de Febrero de 1588.
les dé de que asistirá con su corte en Lisboa por algún tiempo continuado y de asiento, y también juzgo por de la obligación y conveniencia de V.
M., que ya contaba con este eminente sugeto para asuntos de mucha importancia, le envió con uno á Lisboa, y después al Concilio de Basilea en calidad de Consultor del Conde de Cifuentes D.