Finalmente, conociendo la pesadumbre de sus padres, acordáron de volverse á España, pues no habia que hacer en Flándes; pero, antes de volverse, quisiéron ver todas las mas famosas ciudades de Italia; y, habiéndolas visto todas, paráron en
Bolonia, y, admirados de los estudios de aquella insigne universidad, quisiéron en ella proseguir los suyos.
Miguel de Cervantes Saavedra
La doncella es aquella que allí viene; el Fabio está aquí, y el niño y Cornelia no parecen. Yo he estado estos dos días en
Bolonia, esperando y escudriñando oír algunas nuevas de Cornelia, pero no he sentido nada.
Miguel de Cervantes Saavedra
No por esto abandonó su genial inclinación á las letras: antes bien aprovechado del armisticio á que precisaba la rigidez del invierno, dexó el descanso de los quarteles por pasar á las Universidades de Bolonia, Padua y Roma, oír á los sabios, é instruirse profundamente en las ciencias de los Nifos, Montesdocas, y otros literatos.
El caso es que yo no tengo de entrar en Ferrara, sino dar la vuelta luego a
Bolonia, porque todos estos contentos son en sombra hasta que los haga verdaderos la vista de Cornelia.
Miguel de Cervantes Saavedra
Esto yo no lo creo, por ser desigual el matrimonio en cuanto a los bienes de fortuna, que en los de naturaleza el mundo sabe la calidad de los Bentibollis de
Bolonia.
Miguel de Cervantes Saavedra
Por ello, he aquí lo que leí de Pomponio Lucio Pomponio (en latín Lucius Pomponius ), apodado Bononiensis ("el nacido en Bolonia"), fue un autor de teatro cómico romano, célebre alrededor del 90 a.C.
Los ciudadanos solicitaron el socorro del Cardenal estimulados de la fama de sus victorias, el qual condescendió á sus instancias, y después de haber tentado todos los arbitrios para evitar la guerra, obligado de la obstinación de los rebeldes, se empeñó en la mas sangrienta; y en dos encuentros, en que perdió Albornoz los dos mejores Capitanes, uno de ellos García su sobrino, desbarató y dispersó el exército enemigo, y Bolonia cobró su libertad.
Anunciado de antemano por su mérito, tardó poco en ser conocido y buscado en un pais en que por entónces residían las ciencias y las artes como en su propio domicilio. Bolonia fue la primera en disfrutarle; y arrebatadas sus escuelas de la fuerza y esplendor de su doctrina, se llenáron de gloria al condecorarle con el título de Maestro, que admiró con la moderacion que siempre le fue característica.
CAPÍTULO XXVII Cómo San Francisco convirtió en Bolonia a dos estudiantes Al llegar una vez San Francisco a Bolonia, todo el pueblo de la ciudad corrió para verlo; y era tan grande el tropel de gente, que a duras penas pudo llegar hasta la plaza.
Después de haber estudiado las bellas letras en esta ciudad, y la Filosofía y Teología en Alcalá, pasó á Italia á vestir en el Colegio de Bolonia la beca para que había sido nombrado por el; y en breve se dió á conocer por la variedad de su erudición, su manejo en la literatura griega y latina, y la actividad de sus trabajos.
Clemente de Españoles de Bolonia, donde siguió cultivando sus estudios predilectos, sin desdeñar el de las artes liberales, pues como él mismo escribe á Bernardo Bolca, por seguir el exemplo de sus compañeros, y emulando a Temístocles y Sócrates, aprendió á cantar.
El hermano Bernardo, haciendo la señal de la cruz, se puso en camino con el mérito de la santa obediencia y llegó a Bolonia. Al verle los muchachos con el hábito raído y basto, se burlaban de él y le injuriaban, como se hace con un loco; y el hermano Bernardo todo lo soportaba con paciencia y alegría por amor de Cristo.